Sitios a Visitar en Esquel, Patagonia
Sitios a Visitar en Esquel, Chubut, Argentina
Museo Indigenista
Inaugurado en 1878, el Museo Indigenista y de Ciencias Naturales conserva piezas de importancia arqueológica provenientes de las culturas pre y post hispánicas desarrolladas en la zona oeste de Chubut.
Conjugando pasado y presente, este reservorio cultural exhibe en sus salas antiguos utensilios aborígenes junto a tejidos indígenas actuales, atrayendo las miradas de los reflexivos y contagiando la curiosidad por las tradiciones y ritos de los nativos. Otros elementos de gran atractivo son los instrumentos musicales de origen mapuche ejecutados en la actualidad por los indígenas de territorio argentino.
En cuanto a las piezas naturales, el Museo cuenta con exposiciones de más de cincuenta especies regionales de aves embalsamadas, y restos de vegetales que habrían existido hace quince millones de años. Fósiles, maderas petrificadas, caracolas y otros tantos objetos de valor evolutivo completan las salas, encontrándose además material histórico referente a la provincia.
El Museo funciona en la ex Estación del Ferrocarril.

Centro de Esquí La Hoya
Brindando un paisaje de inimaginable belleza y cegando los ojos con su intensa blancura, el centro de deportes invernales La Hoya surge como un vergel de diversión a 13 kilómetros de la ciudad de Esquel.
Dueña de una ubicación terrenal privilegiada que le permite recubrirse del calor del sol conservando la demandada nieve seca en polvo durante la mayor parte de la temporada, esta enorme y múltiple pista congrega en sí la presencia de importantes esquiadores de todo el mundo. Pero La Hoya no es sólo para profesionales, entendidos o experimentados, sino que a lo largo de sus 60 hectáreas de terreno esquiable, cuenta con pistas de diferentes niveles de dificultad que permiten al turista inexperto lanzarse a la aventura de alquilar el equipo y correr los riesgos mínimos de desplazarse sobre esquís por la nieve.

Ideal para la práctica de esquí alpino, de fondo y snowboard, ofrece además un área preparada especialmente para esquí de travesía, un tentador circuito para motos de nieve, y fascinantes fuera de pista donde improvisar es la única regla.
Modernos y cuantiosos medios de elevación que no dan lugar a demoras de ascenso hacia la cumbre del entretenimiento; servicio de gastronomía en un ambiente cálido y distendido; escuela de esquí para quienes desean iniciarse en esta travesía; y otras tantas actividades blancas como caminatas por el cerro con raquetas para nieve; La Hoya es el mejor destino turístico invernal para vivir en familia o entre amigos, disfrutando al máximo de cada minuto.
A 13 kilómetros del casco urbano de Esquel por ruta pavimentada.

Circuito Lago Futalaufquen
Se trata de un itinerario paisajístico que encantará la vista y el alma de todo aquel que se lance a recorrerlo. Tiene su punto de partida en la ciudad de Esquel, descubriendo a lo largo del recorrido permanentes cambios de panoramas, cuyos hitos máximos se conforman por el paso desde la estepa patagónica al bosque andino, y de este al Parque Nacional Los Alerces.
Rutas pavimentadas, caminos de ripio, casas místicas, infinidad de verdes, arroyuelos cristalinos, balcones panorámicos, la magia encontró en este circuito su espacio de manifestación hechizando a los visitantes con bellezas naturales.
Es entonces, después de haber recorrido 4Kms., cuando llega el momento de embarcarse. La primer opción a la vista la constituye el Puerto Limonao y su principal excursión al Alerzal, recorriendo el Lago Futalaufquen, el Río Arrayanes, y los lagos Verde y Menéndez, y permitiendo el acceso al bosque de alerces milenarios, más todos los atractivos que este conjuga en sí.
Deslumbrantes cascadas, bordeadas por playas de doradas arenas, sobre la margen derecha del Lago Futalaufquen, sirven finalmente de marco a las construcciones hoteleras que completan la perfección del circuito con excelentes servicios al turista.

Piedra Parada
Arrogándose el centro de la estepa patagónica, Piedra Parada consiste en una formación rocosa natural de 300 metros de altura, bordeada por el Río Chubut y desafiada permanentemente por escaladores de las más diversas procedencias.
Pinturas rupestres, restos de flechas y huesos fosilizados ornamentan el área dándole un aspecto misterioso que suma adrenalina al reto del escalador empedernido, que deberá implementar sus conocimientos técnicos y experiencia para lograr el máximo objetivo: llegar hasta el pináculo.
Piedra Parada consta de tres recorridos, cada uno de los cuales tiene como meta una escalada diferente y plena de desafíos. El primero, denominado “Sueño Lento”, permite el acceso a una escalada de 240mts.; para dar lugar a continuación al llamado “Big Bang”, cuya altura de 248mts. presenta una ruta de aguda exposición; haciendo su aparición, por último, la ruta más técnica: “Un largo camino a casa”, encargada de dar el toque final a la emoción que vibrará en la piel de quien consiga la cima.
Para llegar a Piedra Parada, se debe partir desde la ciudad de Esquel, recorriendo 17 kilómetros por Ruta Nacional Nº 40, girando luego por el desvío de la Ruta Provincial Nº 12. Desde allí, 65 kilómetros por camino de ripio alejan de la pequeña población de Gualjaina. Se llega así a la zona del Cañadón de la Buitrera, donde está situada la ansiada roca. Desde Esquel el recorrido total suma 130 kilómetros hacia el noreste.

Museo Leleque
Dentro de sus paredes, la historia se escribe desde las culturas y creencias de los pueblos nativos y de los grupos de inmigrantes de diversas procedencias que llegaron a La Patagonia para construir una nueva vida.
La idea de documentar el pasado de la región fue surgiendo de a poquito dentro de la cabeza de Pablo Korchenewski, un ucraniano que llegó a este punto de Argentina en 1948 y aquí se quedó para siempre. Uno a uno fue recolectando los objetos significantes que darían como resultado una colección de 14.000 piezas que en la actualidad constituye el patrimonio principal del Museo Leleque.
Inserto en el marco rural de la antigua Estancia Leleque, este museo debe su nombre a la voz tehuelche que designaba así a un arbusto propio de la región; y cuenta con cuatro salas cuyo orden y objetos parecieran revivir evolutivamente la historia de Chubut y sus pobladores. La primer sala, denominada “Los pueblos autóctonos”, refleja mediante reconstrucciones el modo de vida y de pensamiento de los tehuelches; la segunda, señalada bajo el nombre de “El encuentro de dos mundos”, expresa el choque entre los aborígenes y los primeros europeos llegados a la zona; en una tercera sala, “Hacia la sociedad sedentaria”, se interpreta la Conquista del Desierto y la derrota de los nativos; finalmente, la cuarta sala, “Los Pioneros”, recoge la experiencia de los distintos grupos inmigrantes que decidieron hacer su vida en La Patagonia.
Adaptaciones de negocios de otras épocas completan la oferta cultural de este magnífico museo permitiendo a los visitantes, más que pasar mirada sobre el pasado, compenetrarse con él. Este es el caso de la ambientación de un boliche de los años ’20 donde puede tomarse algo, como en aquellas épocas, hojear un libro o comparar artesanías.
Distante 90Kms. de la ciudad de Esquel por Ruta Nacional Nº 40, hasta el Km. 1440.
Abre sus puertas al público la mayor parte del año de 11:00 a 17:00.
Tel: +54 (2945) 45-5151 int. 24

Valle Los Altares
Se trata de un impactante cañadón al que se llega a través de un recorrido de rectas infinitas repentinamente interrumpidas por impensables curvas. Cristalinos cursos de agua, altivas montañas y mesetas preludian a lo largo del camino la belleza del encuentro con Valle Los Altares, llamado así debido a su extraña formación rocosa simuladora de altares naturales que miran al cielo refulgiendo con sus colores rojizos.
Ideal para caminatas, safaris fotográficos, y por qué no para jugar en familia a descubrir figuras entre las formaciones rocosas, este encantador Valle se ha convertido en una excursión casi obligada para quienes se acercan a la ciudad de Esquel.
El paseo por el Valle puede completarse además con una visita al yacimiento de arte rupestre patagónico que se encuentra en cercanías. Otro imperdible atractivo del lugar son las artesanías de los descendientes de Tehuelches, cuya especialidad son las elaboradísimas puntas de flecha, perfectas como souvenir o recordatorio de su paso por esta tranquila y mística zona de la Patagonia Argentina.
Para llegar a Valle Los Altares, se debe partir desde la ciudad de Esquel por Ruta Nacional Nº 40 hasta dar con Tecka, y desde allí tomar el desvío por Ruta Provincial Nº 62 hasta llegar a Pampa de Agnia, para finalmente empalmar con Ruta Nacional Nº 25 y recorrer 56Kms. El trayecto total desde Esquel hasta Valle Los Altares es de 313Kms.


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